La memoria como herramienta para aprender

01.-MEMORIA

Desde la anécdota:

Desde julio del 2015 no vivo en Ecuador y a partir de entonces y sin querer queriendo me he dedicado a conocer gente de todo el globo y de todos los contextos que el azar pudiera combinar, si a esto aplicamos aquella ley que dice que todos estamos conectados por distancia de siete personas entonces por lógica matemática básica el resultado es:

Mexicanos que estudian en argentina sobre literatura brasileña, argentinos que no son de Buenos Aires pero viven en Buenos Aires y quieren estudiar en España, chilenas que estudian en universidades públicas de Argentina y critican a muerte la educación pública en Argentina, oaxaqueños que viven en DF pero lo odian, japoneses que viven en un hostel de algún lugar entre San Luis Potosí y Matehula, una francesa que le explica a un tlaxcalteca lo que son y como se comen los papadzules yucatecos, un chilango que vive el Tlaxcala que le explica a un ecuatoriano quien era Xicotencatl hijo y quien era Xicotencatl padre y asi el ecuatoriano en cuestión pudo entender de que se trata el movimiento de estudiantes 132, una señora que cumplió 100 años en un pueblo cercano a Huajuapan, una cubana que recita de memoria las marcas de cerveza de un bar en Quito, una hidro cálida que vive en DF como venganza por todos los chilangos que emigraron a Aguas Calientes después del terremoto del 85, una italiana que hace gnocchis con harina para gnocchis comprada en un supermercado chino en México, la lista de personajes es interminable, damas y caballeros bienvenidos a la posmodernidad.

Continúo desde la observación:

Entre las conversaciones y clásicas preguntas de reconocimiento entre ajenos he podido encontrar uno de los denominadores comunes entre todos nosotros: la repetición como un deporte favorito.

Pareciera que el ser humano tiene una inclinación natural o quizás inconsciente por repetir todo aquello que pretende aprender, esto lo pude notar cada vez que alguien sacaba a colación una expresión propia de su lenguaje, entonces los otros curiosos por conocer su significado preguntan por la expresión utilizada y sospechando que la han entendido empiezan a repetir “de memoria” y hasta el cansancio:

Acolitar, acolitar, acolitar.

Me cayó el veinte, me cayó el veinte, me cayó el veinte.

Creen que han aprendido algo pero solamente el embajador de la expresión en juego sabe que lo único que han hecho es memorizar sin ninguna relevancia profunda en su lenguaje un conjunto de letras y palabras que será olvidado dentro de poco.

El placer y la seguridad que causa hablar utilizando alguna expresión (propia o ajena) , solo viene después de que ese sistema de palabras ha entrado en un sistema de conocimiento real.

Esto no exime a nadie que por no ser italiano no pueda preparar rissoto ni decir “avanti” ni que por no ser mexicano no pueda decir “cámara” damas y caballeros bienvenidos nuevamente a la posmodernidad o lo que exista después de ella: postarte, meta modernidad, hipermodernidad.

Cuando lo aprendido es parte del sistema de conocimiento se lo puede utilizar a su antojo, lo que haga o diga puede ser debatible en otro contexto, pero por ahora prefiero quedarme con la idea de aquel francés que dijo que sin importar lo que digas, lucharé para que lo puedas decir. La capacidad crítica de “tomar lo bueno” es responsabilidad individual.

Hasta este momento puede parecer absurdo el argumento de que las expresiones y extranjerismos se aprenden a través del otro hemisferio de la memoria y en realidad lo es, pero funciona como punto de partida para entender que la memoria es una herramienta de doble filo.

De un lado está latente la idea de que repetir hasta el cansancio algún día provocará que sin necesidad de ver la matriz original se pueda continuar diciendo lo mismo u obedeciendo las mismas condiciones. Aquí se estacionan los sistemas educativos tradicionales que en la mayoría de los casos son utilizados para adoctrinar a los estudiantes bajo una sola idea, cualquier idea, de hecho la idea es lo de menos, la intención de adoctrinar a los que hoy estudian y mañana estarán dentro de cualquier industria de cualquier país, es la de anular la curiosidad, condicionar la creatividad, provocar la competencia, provocar la división, promover la obediencia insensata, promover el estímulo-recompensa, el chisme de pasillo y con ello todas las consecuencias para la sociedad que ustedes puedan imaginar.

El otro filo del arma llamada memoria consiste en almacenar en el cuerpo, en el olfato, en el tacto o en algún lugar del YO al recuerdo, entonces se crea una especie de sinestesia como consecuencia de estar presente en el tiempo y abierto a recibir estímulos externos. Por ejemplo, caminando por una calle nueva y desconocida, digamos que llovió y es un martes cualquiera, entonces por efecto químico asfalto y lluvia producen un olor que en el futuro cuando las condiciones químicas se repitan me llevarán a recordar esa calle que ya no será desconocida y quizás esa ciudad y muy probablemente me ayuden a recordar otros eventos de ese martes cualquiera.

Una ventaja de utilizar a la memoria como herramienta para estar presente en el tiempo es que se puede romper con la gran contradicción del ser humano: nostálgico por el pasado y ansioso por el futuro.

Utilizar la memoria como un lugar construido en base a la intención con la que se pretende recordar, como un juego armable de legos que puede resultar en tantas variaciones como piezas contenga.

MEMORIA COMO HERRAMIENTA PARA APRENDER

El cine es la vida pero con elipsis incluida:

Sería descabellado y por la tanto interesante entender la narrativa como la madre de todos los instrumentos capaces de contar algo, literatura, música, pintura, cine, cada una con su propia lógica y cada una en función de una historia que contar.

El motivo que hoy nos reúne es el cine, y al hablar de cine se habla de tiempo y al hablar de tiempo se habla de elipsis que es en esencia el embrión que genera la ilusión de continuidad.

Editar es decidir que de todo lo registrado por la cámara se omite, en otras palabras editar es esculpir el cubo de mármol que Bob Esponja y Tarkovsky entienden muy bien, mientras que las herramientas para conseguirlo están delimitadas por la poética. Decidir que se omite es decidir que se olvida y por tanto que se recuerda. Esto quiere decir que todo el tiempo todos y cada uno de nosotros al tomar una decisión estamos esculpiendo nuestro cubo de mármol y liberando a la figura que está encerrada en la piedra.

MEMORIA COMO HERRAMIENTA PARA APRENDER2

Tengo en la memoria la imagen de un padre ahogado en el dolor de ver la muerte de su hija, Michael Corleone eleva un grito hasta el cielo y de rodillas se desvanece, después de que una bala para él es recibida por su hija, lo que veía era horrible, hasta me llegué a imaginar cómo sería yo cuando sea padre y que podría sentir si veo a mi hija morir, no estaba utilizando los ojos para ver esa escena, estaba alimentando ese grito con una voz muda.

¿Porqué si en el climax de la escena lo más importante es el llanto del protagonista Coppola decide quitar el sonido que es justamente lo que le da carácter al llanto?, esta contradicción aparente potencia la comunicabilidad del cuadro e incluso llega a tocar fibras sensoriales del espectador. Coppola nos dio el más bello regalo, el silencio, para que con el podamos recrear a nuestro antojo nuestra propia tragedia y nuestra propia comedia.

Sugerir es hablar sin utilizar palabras, un principio de la poética que acompaña la narración cada vez que esta lo necesita. Si el cine es un vehículo para contar algo, entonces se me ocurre que el libro ilustrado es un pariente ligeramente cercano. Sus soportes y formatos permiten que la lectura tenga una continuidad lógica que gracias a la mirada del lector este pueda desplazar voluntariamente una imagen y colocar otra por delante (principio del cine).

Todo es normal hasta que alguien lo señala

Ejemplificando una forma narrativa donde la memoria es utilizada como herramienta para estar en el presente y que de esta forma sean espectador y personaje quienes pasan a través de la historia, traigo a la mesa el proceso de ilustración de un guión narrativo y hago un paralelismo con el lenguaje cinematográfico.

Días de Sol, es la historia de un cartero viudo que sobrevive el día a día inmerso en uno de los hemisferios de la memoria, el automatismo. Tomás, vive en el pueblo de Recuerdo donde domina el silencio y los paisajes para contemplar.

Cada ilustración es el resultado de la superposición de fantasmas y recuerdos, técnicamente hablando cada ilustración está resulta con diferentes capas de dibujo o textura de diferente materialidad, la acumulación y en algunos casos la saturación de trazos sobre el soporte dan origen a una costra que otorga profundidad y significado a cada instancia por la que transita el personaje.

Una mañana de invierno en Recuerdo, Tomás se da cuenta que una de las cartas que debe entregar ese día es para su esposa, al no entender lo que está pasando y tampoco creer en los milagros o apariciones, Tomás también se da cuenta que la carta que le tiene que entregar a su esposa es una carta que el mismo había escrito hace más de 20 años, congelado por el choque y la curiosidad del momento decide abrir la carta y encontrarse con sus voces pasadas.

Revive su vida y todo lo que en ella habitó, sonrió y lloró porque todo había nacido de nuevo pero también había muerto por segunda vez.

Tomás inicia en ese momento una búsqueda desesperada por sí mismo, vive en este viaje invisible la transición de hemisferio para su memoria y con el tiempo es capaz de recordar para poder entrar en contemplación y diálogo con los paisajes del pueblo de Recuerdo.

En su primer intento de búsqueda el cartero insiste en una respuesta externa y decide revivir la comunicación con sus hijas, este ejercicio lo mantiene lo bastante ocupado como para poder concentrarse realmente en todo lo que le dejó la lectura de esa carta. Entre envío y espera de respuesta Tomás vuelve a padecer el olvido de sus hijas y prácticamente sin voluntades continúa sobreviviendo el día a día.

Acorralado en el límite de un estado de la memoria que lo único que le provocaba era inmovilidad, Tomás aprovecha la inercia que lo mueve y empieza a conocer y reconocerse en la gente de Recuerdo con quienes se relaciona diariamente, entonces se da cuenta que hay personas que también lo esperan a el, resignifica su posición en el espacio y se da cuenta que es un puente que acerca en tiempo y distancia a la gente. Este es el primer indicio del viaje que no tiene movimiento, cuando Tomás deja de lado su individualidad y renuncia a ella, sin importar los motivos que lo empujaron a eso.

Ahora el cartero se encuentra de nuevo en la mitad del globo, donde puede ver los dos hemisferios de los que tanto hemos hablado. Motivado por descubrir que hay atrás del silencio, de la espera, de la distancia, Tomás decide avanzar por la memoria apropiándose de cada instancia que tuvo su vida como pretexto para entrar en el paisaje, en la gente, en la respuesta que le es dada pero que no tiene palabra.

Cuando la voluntad y la predisposición hacia la vida de una persona están mutando es fácil encontrar las nuevas formas que todo va tomando, en el caso de Tomás su curiosidad y deseo por vivir se han carne a tal punto que empieza a tener rostro, pies, color, textura, morfología propia y una participación directa o indirecta en su entorno.

Si Jung y Erich Fromm conocieran a este personaje y lo analizarían con el sus arquetipos podrían decir que tuvo una transición por los estados de: sensibilidad, pensamiento, sentimiento e intuición. Al lograr esta primera vuelta al ciclo, diría Jung, este individuo pudo conseguir algo parecido al equilibro, entonces acogiéndonos a nuestros estudios, esta persona está sana diría Fromm.

Al final, el cartero y yo entendimos que para mantener vivo un recuerdo es necesario congelar el YO que fuimos en ese instante pasado, es decir hacer un sacrificio y entregar la individualidad en la colectividad.

Para terminar:

Esta versión no es una alternativa metodológica para la pedagogía, también sé lo difícil que puede llegar a ser que a través de la sensibilidad alguien pueda aprender los seis casos de factoreo o la familia de los gases nobles, tampoco es un estudio científico, pero sí es una aproximación para entender y proponer formas narrativas y universos visuales.

La base para darle sentido y orden a esta historia está fundamentada en el tiempo cinematográfico, me gusta pensar que este es un libro película que atrapó un instante del mundo y lo congeló en algún lugar listo para ponerse en marcha cada vez que alguien lo abra.

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